Hay momentos en la vida en los que no necesitamos respuestas.
Necesitamos un lugar donde bajar los hombros, respirar un poco y sentir que no estamos exagerando lo que duele.
El duelo no siempre llega con una muerte.
A veces llega con una ruptura, una migración, un diagnóstico, una vida que no salió como esperábamos.
Aquí comparto herramientas simples, humanas y reales. No para “sanarte”, sino para acompañarte mientras atraviesas.
Hoy te regalo una:
Ejercicio de anclaje (2 minutos)
• Apoya ambos pies en el piso.
• Nombra en voz baja 3 cosas que puedes ver.
• 2 cosas que puedes sentir en tu cuerpo.
• 1 cosa que te dé una mínima sensación de calma.
No cambia la realidad.
Pero le recuerda a tu sistema nervioso que no estás en peligro ahora.
Eso también es amor propio.
Eso también es preparación emocional.
👉 Si sientes que necesitas un espacio seguro para hablar, aquí estoy.
Puedes escribirme y vemos juntas cómo acompañarte en este momento.